Justino Ángel Montes De Oca

Asesor Independiente de diversas materias en México, en asuntos del orden civil, mercantil, arrendamiento, familiar, en la Ciudad de México, Colima, Tamaulipas, Estado de México, etc.

En un México post-elección de ministros, magistrados y jueces federales, se demostró que ningún órgano de justicia puede medirse por su popularidad, o al tenerse menos del 10% del electorado que emitió su voto válido, porque no conocían a quienes serían designados, quedó de manifiesto que ninguno de ellos tiene popularidad en sí, que todo fue una manipulación del estado mexicano para destruir al poder judicial y ponerlo como simple comparsa de un sistema que tiende a un chavismo pusilánime ala mexicana.

Entonces, como sólo fueron electos los que recibieron la bendición del morenismo, del narco o de los grandes capitales, quedó conformado por abogados que no demostraron de ninguna forma que son capaces de emitir por ellos mismos, una sentencia, y esto dará pauta a que sólo, como conocí a muchos jueces y magistrados del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, van a ser firmones de los proyectos que les pasen sus proyectistas, ya que ellos sólo se dedicarán a hacer grilla y a cumplir la cuota de encargos que les manden sus patrones, es ingenuo pensar que ellos sabrán impartir justicia, conocer expedientes, saber siquiera llevar audiencias, y sobre todo, aplicar el Derecho, es demasiado pedir para entes que sólo tienen y han tenido aspiraciones políticas.

Entonces ¿Quiénes serán los jueces materiales? Lo más probable, los proyectistas, que si siguen la tradición de morena y sus ancestros, serán el hermano del compadre, la persona encargada de menesteres sexuales diferentes a la esposa o el esposo, la recomendada del o de la jefa, el que tiene la plaza o ha dado la mejor mordida para el puesto, y si esto se llega a materializar, veremos atrocidades a las que supuestamente les dirán que son sentencias, y si va a algún recurso o llega al pleno, no hay garantía de ninguna especie de que allí se aspire a que se imparta justicia, dado que ese nivel supuestamente superior, tiene los mismos defectos, entonces veremos sólo y únicamente la voluntad  de mandatos del poder en turno, plasmada en resolución irrecurrible, del jefe de la plaza o del dueño de los negocios del Estado.

Es triste pensar, que si de pura casualidad se llegó a filtrar un juez, magistrado o ministro medianamente honrado y que sólo busque aplicar el derecho, se verá inmediatamente separado por un órgano formado por otros políticos de carrera, que serán los encargados de que no pueda haber un órgano independiente, autónomo o que aplique el Derecho de manera transparente, porque eso es anatema, y no puede tolerarse en un régimen dictatorial y autoritario como el mexicano, por eso se le enjuiciará y de inmediato se le quitará de su empleo, aunque sea efectivo, honesto, y no sea cómplice de las fuerzas vivas que dominan el poder político.

Quien compró o creyó la utopía de que se iba a impartir una justicia más pronta y expedita, les tengo una muy mala noticia, eso no va a suceder, de entrada hay huelgas en el fuero común, como las hubo en el Federal, y más que defender las chambas y los privilegios, se les pretende explotar al máximo para que los que fueren electos sólo firmen lo que les encomienden y tuerzan el derecho cómo les plazca, no importa que se violen las leyes que se quieran, porque el parámetro como muchos de los laudos laborales, se basarán en consciencia, mejor dicho en inconsciencia y turbios intereses, no va a ver una procedimiento de heterocomposición, sino una masacre en donde una de las partes, la más débil, será sometida, humillada y ultrajada por su contraparte y el cómplice que le ayudará dictando los fallos a la medida y de acuerdo a los aranceles que rijan en el mercado, porque la gente incapaz y política, no sabe qué es lo legal, sino sólo importa es que le digan quién debe de ganar, aunque vaya en contra de todo Derecho.

Entonces, el poder judicial mexicano, no descansa ni en la popularidad ni en la capacidad, sino como lo dijo un expresidente de no muy grata memoria, es “todo lo contrario”, no se tolera la capacidad porque los seleccionados no hubieran sido capaces de hacer un examen abierto sin trampas, ni tampoco en la popularidad, porque a los votantes no les importó un comino a quien se declaró electos, en lo único que sí hay coincidencia, es que fueron los elegidos con el dedo divino, y lamentablemente, el resultado de tal contradicción, lo sufrirán los justiciables.

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