Martha Mouret Quezada

Dra. en Derecho por la Universidad en Estudios de Posgrado en Derecho. Maestra en Derecho por el Centro de Estudios de Posgrado en Derecho. Diplomado en Derecho Comercial y Financiero, por la Universidad de Estudios de Posgrado en Derecho. Especialidad en Amparo, por la UNAM. Diplomado en Derecho Familiar y Sucesiones, por la Univ. Iberoamericana

Los artículos 2107, 2108, 2019, 2017, y 2118  de los Códigos en Materia Civil Para El Distrito Federal y del Código Civil Federal, mismos numérales, establecen; las “Consecuencias del Incumplimiento de las Obligaciones”, así como el sexto párrafo del artículo 109 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,  y la Ley Federal De Responsabilidad Patrimonial Del Estado; fijan las bases y procedimientos para reconocer el derecho a la indemnización a quienes, sin obligación jurídica de soportarlo, sufran daños en cualquiera de sus bienes y derechos como consecuencia de la actividad administrativa irregular del Estado.

¿Qué es un Maratón?

Un maratón es: un evento deportivo en el que los participantes tienen que recorrer una distancia de 42,195 kilómetros, lo que equivale a:  26 millas, 385 yardas, es por eso que él maratón, es una de las pruebas de resistencia más exigentes y populares del atletismo que se lleva a cabo en las ciudades más importantes del mundo. Además, un maratón, es un evento deportivo, en el cual, muchos deportistas suelen poner a prueba el entrenamiento que han realizado a lo largo del año, y es el momento en que los atletas de alto rendimiento, comprueban si han podido mejorar sus tiempos y/o sus marcas personales.

Las personas que se inscriben a un maratón, por lo regular, deben de seguir un plan de entrenamiento estructurado y progresivo, para poder desarrollar la resistencia necesaria y la capacidad física y mental para terminar la extenuante prueba atlética.

Desde mi experiencia personal, la primera rutina consiste en determinar cuál será el objetivo que se desea. Para un atleta de alto rendimiento la primera meta puede ser: terminar el maratón en un tiempo récord, mientras que para un deportista común podría ser simplemente completar el maratón sin menoscabo alguno.

Es bien sabido que quien corre un maratón puede deshidratarse, o sufrir alguna lesión física por no cuidar todas las recomendaciones de un médico, ya sea por insolación, o por no haber realizado los entrenamientos adecuados o inclusive por no usar los tenis correctos (aunque como ya se ha visto, eso no influye demasiado, cuando existe un constante de esfuerzo como les sucede a los corredores tarahumaras.

Los entrenamientos incluyen salir a correr diariamente, con una frecuencia y duración que va en aumento todos los días o cada semana. Además de que se deben de incorporar ejercicios de fuerza y flexibilidad para mejorar la resistencia y prevenir cualquier lesión; pero eso no es todo, porque hasta la alimentación debe de cambiar para evitar la deshidratación y estimular una buena nutrición; por otro lado, también se debe de encontrar el tiempo suficiente para realizar todos los entrenamientos, y como todos sabemos,  en la Ciudad de México,  el tráfico, la contaminación y multitud de factores nos obligan a salir más temprano a todos lados,  porque de lo contrario,  sería imposible llegar puntualmente a las citas convenidas; entonces,  las personas que realizan  entrenamientos para un maratón, casi siempre destinan las primeras horas del día (5-6 de la mañana) para realizar su ejercicio, lo que implica robarle horas de sueño a nuestro cuerpo.  Además, hay que hablar del transporte que se utiliza para ir y venir al lugar de entrenamiento. Solo nos falta incluir el pago y/o salario de algún entrenador particular o profesional, para lograr mejores tiempos y resultados en la gesta deportiva. Toda La Descripción Que Antecede Nos Puede Ayudar A Cuantificar El Menoscabo Que Alguien Sufre Cuando Hay Omisión De Las Autoridades Al No Garantizar Las Condiciones Adecuadas Para Recorrer Una Ruta Que Lleva A La Meta De Un Maratón.  

Maratón en Silla de Ruedas.

Ya hablamos del transporte, la alimentación, los tenis, el pago para el entrenamiento, el tiempo, las horas de sueño, etc., pero falta hablar de las sillas de ruedas que utilizan los atletas con discapacidad, mismas que son muy costosas.

Un “Paradeportista”, es un atleta que participa en deportes adaptados para personas con discapacidad física, sensorial o intelectual, pero para el caso que nos ocupa, me voy a referir a los “atletas en silla de ruedas” que sufrieron una afectación el 31 de agosto en el maratón de la CDMX.

Hasta aquí, este artículo parecía solo describir un evento deportivo y las implicaciones que esto tiene en la vida de las personas que hacen ejercicio, y aquellas a las que les gusta correr.

Pero este artículo va más allá. Sobre todo, si nos enfocamos en el aspecto jurídico, de las obligaciones y las responsabilidades a las cuales deben de someterse las autoridades cuando lanzan una convocatoria a participar en un maratón, ya sea en la Ciudad de México, en cualquier otra ciudad o cualquier otro País.

El Gobierno de la Ciudad de México, convocó a esta carrera maratónica  a través del Instituto del Deporte de la CDMX, la Federación Mexicana de Asociaciones Atléticas A.C.(FMAA), World  Athletics  (WA) , la Asociación Internacional de Maratonistas y la asociación de Carreras de Distancia (AIMS) inclusive los corredores extranjeros de ELITE, tuvieron que presentar el aval de su Federación respectiva y su calidad migratoria, apegándose a todas las recomendaciones sanitarias, incluyendo el certificado de salud correspondiente.

Pues es el caso que el domingo 31 de agosto de 2025, hubo un maratón en la CDMX, que comenzó específicamente en Insurgentes Sur, en medio del edificio de la Biblioteca Central de la UNAM y el Estadio Olímpico Universitario.  La inscripción a dicho evento costó $800.00 para los mexicanos; y 110 dólares para corredores extranjeros, y $1,150 pesos mexicanos si se pagaba en la “Expo Maratón”. Se convocó a 30,000 participantes, y entre ellos hubo deportistas en sillas de ruedas, y personas con discapacidad visual, mismos que arrancaron la carrera a las 5.35 a.m. La meta fue el Zócalo Capitalino, pasando por la zona poniente de la CDMX al lado del Bosque de Chapultepec, donde un “Atleta en Silla de Ruedas” tropezó, con una alcantarilla abierta, bueno, eso dijo la Jefa de Gobierno, Clara Brugada; Aunque hay quien dice que fue un bache en el camino, lo que hizo caer de su silla de ruedas al deportista, y ese mismo hecho, provocó la coalición del “Atleta en Silla de Ruedas”, que venía detrás de él.

Como se puede observar, las reglas de este maratón fueron bastante claras y especificas según la información dispuesta en el portal de “Emoción Deportiva” y de la Información difundida por el Gobierno de la Ciudad de México, aunque yo nunca vi en estas bases, las obligaciones del Gobierno de la Ciudad de México en caso de accidentes o lesiones a los corredores, y menos alguna mención sobre la indemnización en caso de accidente de los atletas como causa del mal estado de las calles del recorrido.

A saber, cuando una ciudad convoca a competir en un maratón, los atletas tienen que satisfacer varios requisitos, y de igual manera, el Gobierno tiene que cumplir las obligaciones a las cuales se haya obligado.

Entre las obligaciones más importantes del gobierno o de los organizadores son: Entregar el Premio Ofrecido; dar Seguridad y Protección los Participantes, lo que incluye la presencia de personal de emergencia, seguridad y primeros auxilios; Señalización y Marcaje; asegurándose de que el recorrido esté debidamente señalizado para evitar confusiones y en perfectas condiciones para evitar accidentes.

Es por eso, que, en cualquier competencia deportiva, los organizadores adquieren varias responsabilidades y obligaciones y la ciudad será responsable de los daños, y perjuicios de las lesiones que hayan sufrido los participantes durante el evento, sobre todo, si se demuestra que hubo negligencia y/o falta de cuidado en todos los espacios en que se lleve a cabo el evento y sobre todo en las rutas del maratón.

Es de llamar la atención, que en una ciudad donde supuestamente se protege a las personas con discapacidad o con capacidades diferentes, el accidente que sucedió a los dos maratonistas que se cayeron de sus sillas de ruedas el 31 de agosto de 2025, pasara casi inadvertido.  Las autoridades del gobierno de la ciudad de México antes de responsabilizarse por las afectaciones físicas de los deportistas, y los perjuicios a sus sueños y metas, optaron por minimizar lo acontecido; diciendo que el percance no fue resultado de un bache, sino, que se trató ¡De una coladera en mal estado!

Pues haya sido como haya sido, producto de un bache, o de una coladera en mal estado, esos deportistas iban en primer y segundo lugar, y deben ser indemnizados, porque su ventaja se vio afectada por el accidente, aunado a que por lo menos se lastimaron las manos al caer, también se lastimó su orgullo de ir en primer y segundo lugar , y  también se afectó toda la preparación que tuvieron durante mucho tiempo, las horas que dejaron de dormir para ir a entrenar etc., etc., etc.,  entonces, la reparación del daño persiste como obligación para los organizadores y específicamente para las autoridades de la Ciudad de México.

Nuestras autoridades también tienen responsabilidad civil frente a la ciudadanía, y en general tienen Responsabilidad Frente A Todos Los Habitantes, Visitantes Y Turistas Que Viven o Visitan La Ciudad De México. Y aunque Clara Brugada, dijo que el maratón contempló la reparación de 5mil metros cuadrados de carpeta asfáltica, y la nivelación de 15 brocales de drenaje y el balizamiento de más de 42 mil metros lineales de pintura de tráfico, nuestra ciudad sigue llena de hoyos, baches y socavones como si hubiera sido bombardeada, y esto no solo sucede en la metrópoli, sucede en todos los estados que colindan con la Ciudad de México y seguramente en todo el País.

Ojalá todas las personas ejercitaran sus derechos, para que la Sra. Brugada se detuviera a pensar todo el daño que esta situación podría ocasionar a las finanzas públicas,

Todos padecemos el daño en las diferentes vertientes de servicio en esta Ciudad, y cuando hago el señalamiento general de “todos”, incluyo a la familia de la Sra. Brugada y todos los funcionarios de este mal gobierno.

Las cosas por su nombre, las inundaciones no son encharcamientos; los hundimientos, no son baches; el catástrofe de la línea 12 del metro, no solo fue un colapso; los pozos de agua no son solo producto de una fuga de agua; los robos de las alcantarillas no son un problema menor; la depredación en la selva, no es progreso; el descarrilamiento de un tren, no es un deslizamiento; un accidente, no es un incidente simple, todas estas y muchas más situaciones tendrían que venir aparejadas de muchas consecuencias jurídicas.

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