Javier Romo Michaud.

Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México. Presidente del Colegio de Profesores de Teoría y Filosofía del Derecho

Junto con las “lagunas de la ley” y las “fuentes del derecho”, la llamada “Pirámide de Kelsen” es una de las metáforas pedagógicas más famosas y utilizadas en la Teoría del Derecho en todo el mundo para explicar un tema.

En particular, esta pirámide pretende exponer la jerarquía de las normas que conforman el orden jurídico del Estado y el principio de supremacía constitucional, mediante una representación gráfica de los distintos niveles o grados de las normas que integran un sistema jurídico.En geometría, una pirámide es un poliedro constituido por una base poligonal, cuyas caras laterales son triángulos que convergen en un vértice común llamado cúspide. Precisamente por esa forma, la figura de la pirámide se utiliza frecuentemente para representar la gradación progresiva de diferentes elementos hasta llegar a un punto de máxima jerarquía, por ejemplo: pirámide de valores, pirámide alimenticia, pirámide de Maslow, pirámide demográfica, pirámide de Pascal, etcétera.

Pero aquí viene lo interesante: la famosa “Pirámide de Kelsen” no fue originalmente propuesta por Hans Kelsen.

Hans Kelsen desarrolló ampliamente la idea de que el orden jurídico no está integrado por normas situadas todas en un mismo nivel, sino que posee una estructura jerárquica. En una de sus obras más importantes, Teoría pura del derecho (Reine Rechtslehre), escribió:

“El orden jurídico no es un sistema de normas de derecho situadas en un mismo plano, ordenadas equivalentemente, sino una construcción escalonada de diversos estratos de normas jurídicas” (KELSEN, Hans, Teoría pura del derecho, trad. de Roberto J. Vernengo, México, UNAM, 1983, p. 232).

Sin embargo, Kelsen no fue el creador de la teoría de la construcción escalonada del orden jurídico.

El verdadero precursor de esta concepción fue uno de los integrantes más destacados de la llamada Escuela de Viena, Adolf Julius Merkl (1890-1970), a quien el propio Kelsen reconoció expresamente el mérito de haber concebido el orden jurídico como un sistema de normas que se va concretando progresivamente, por grados, desde la Constitución hasta los actos jurídicos individuales.

En el prefacio de la segunda edición de su obra Hauptprobleme der Staatsrechtslehre, publicada en 1923, Kelsen atribuyó a Merkl el mérito de haber reconocido y representado el orden jurídico como un sistema genético de normas que se concretan escalonadamente desde la Constitución, pasando por las leyes, los reglamentos y otros grados intermedios, hasta llegar a los actos jurídicos individuales de ejecución. (KELSEN, Hans, Hauptprobleme der Staatsrechtslehre entwickelt aus der Lehre vom Rechtssatze, segunda edición, 1923, p. XV).

Merkl venía desarrollando esta idea desde años antes. En trabajos como Das Recht im Lichte seiner Anwendung (“El derecho a la luz de su aplicación”) y especialmente en “Das doppelte Rechtsantlitz. Eine Betrachtung aus der Erkenntnistheorie des Rechts” (La doble faz del derecho. Una consideración desde la teoría del conocimiento jurídico), publicado en 1918, donde aparecen elementos fundamentales de su concepción escalonada del orden jurídico.

El primero de estos autores que utilizó expresamente la metáfora de una PIRÁMIDE para representar el orden jurídico fue el propio Adolf Julius Merkl.

En su artículo de 1918, Merkl utilizó literalmente la palabra alemana Rechtspyramide, que significa “pirámide jurídica”, y habló también de colocar la Constitución an die Spitze der Pyramide, es decir, “en la cúspide de la pirámide”. (MERKL, Adolf Julius, “Das doppelte Rechtsantlitz. Eine Betrachtung aus der Erkenntnistheorie des Rechts”, Juristische Blätter, año 47, 1918, pp. 425-427, 444-447 y 463-465.

Algunos libros hablan de una “pirámide invertida”, ya que el propio Merkl contempló la posibilidad de invertir su representación gráfica, colocando la Constitución en la base de la pirámide.

Esto se debe a que la figura geométrica en cuestión también se puede explicar colocando a la Constitución en la base, porque es precisamente el fundamento sobre el cual descansa la validez del sistema jurídico y lo sostiene, mientras que los sucesivos niveles hacia arriba representan la producción y aplicación de normas cada vez más concretas.

Uno de los autores es Juan Carlos Riofrío Martínez-Villalba, “De la pirámide de Kelsen a la pirámide invertida”, publicado en 2013, en el que propone una reformulación filosófica de la representación tradicional.

Ahora bien, contrario a lo que muchos piensan, Kelsen también llegó a utilizar la metáfora de la pirámide, pero dos años después de Merlkl.

En su obra “Das Problem der Souveränität und die Theorie des Völkerrechts”, publicada en 1920, empleó la expresión alemana Normpyramide, literalmente “pirámide normativa”.

Pero un dato que es muy poco conocido es que hay otro autor más al que se le ha pretendido, sin fundamento, atribuir la idea original de la pirámide normativa: el jurista austriaco Robert Walter (1931-2010), autor de “su obra Der Aufbau der Rechtsordnung” (La estructura del orden jurídico), publicada en 1964 y traducida al español por Ernesto Volkening en 1984.

Aunque se ha planteado la posibilidad de atribuirle el origen de la representación piramidal, no existe una fuente que permita sostener que Walter fue su creador.

Como ya se dijo, Adolf Julius Merkl utilizó expresamente la palabra Rechtspyramide (pirámide jurídica) desde 1918, es decir, 46 años antes de la publicación de la obra de Walter.

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