Francisco Áureo Acevedo Castro
Licenciado en Derecho. Especialista en materia Penal.
En la práctica del litigio contemporáneo, las denuncias falsas se han convertido en una preocupante herramienta de presión, chantaje o revancha, especialmente en contextos de disputas familiares, patrimoniales o en la fabricación de delitos sexuales. Frente a esta agresión procesal, la postura tradicional de la defensa suele ser pasiva: esperar a que la carpeta de investigación avance para demostrar la inocencia del imputado. Sin embargo, en la era de la defensa jurídica proactiva y preventiva, la inacción puede ser un error fatal. Cuando los hechos lo permiten, se tiene la certeza de la falsedad y se cuenta con evidencia, la denuncia de una denuncia falsa no es un acto de venganza; es una necesidad estratégica para generar una prueba preconstituida desde la etapa de investigación.
- El Marco Legal en México: Falsedad ante Autoridades
Tanto el Código Penal Federal como los códigos punitivos de las entidades federativas tipifican el delito de acusaciones y denuncias falsas, fraude procesal, falsedad en declaraciones, falso testimonio, peritos que mienten, etc. El Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, a la par del Código Nacional de Procedimientos Penales, exige una lealtad procesal estricta. Cuando un sujeto activo decide dolosamente mentir ante el Ministerio Público o fabricar indicios para perjudicar a otra persona, está cometiendo un ilícito. El error común radica en creer que este delito solo debe perseguirse una vez concluido el juicio principal; la estrategia correcta dicta iniciar la carpeta de investigación de manera paralela si el asunto cuenta con los elementos contundentes para acreditar el dolo. Si bien el desgaste del postulante y la víctima será fuerte, este dependerá de los datos de prueba que se tengan a la mano.
- Por qué Denunciar de Inmediato: Creación de la Prueba Preconstituida
El valor fundamental de iniciar este tipo de denuncia radica en la recopilación de datos de prueba bajo la fe del Ministerio Público. Todo acto de investigación que se realice en la nueva carpeta (peritajes, sábanas de llamadas, testimoniales, inspecciones del lugar) comienza a tener el carácter de prueba preconstituida. Si logramos que la autoridad ministerial determine o acumule indicios claros de que los hechos imputados originalmente son falsos, esa propia carpeta de investigación o su posterior judicialización se convierte en el arma de defensa más poderosa dentro del juicio principal. Es trasladar la ofensiva al agresor procesal y obligarlo a defenderse de sus propias mentiras.
- Reglas para la Contradenuncia Estratégica
No todas las acusaciones infundadas permiten abrir una carpeta exitosa de inmediato. Para que esta estrategia sea verdaderamente eficaz y no se revierta en un desgaste estéril, el abogado litigante debe evaluar tres factores determinantes:
- Certeza Absoluta y Objetiva: La falsedad no debe basarse en meras apreciaciones subjetivas. Se requiere contar con elementos documentales, tecnológicos o científicos irrefutables (ej., videos de cámaras de seguridad que ubiquen al falsamente acusado en un lugar distinto al momento de los hechos).
- El Dolo: Se debe demostrar que el denunciante falsario actuó con plena conciencia de la falsedad y con la intención directa de causar un perjuicio o coaccionar una negociación desfavorable.
- Oportunidad Procesal: Iniciar la denuncia en el momento exacto en que los actos de investigación del asunto original permitan contrastar de forma contundente la versión falsa, forzando al Ministerio Público a valorar la contradicción de los hechos.
Conclusión: La Defensa Proactiva como Eje Rector
La complacencia frente a la mentira procesal corroe la eficacia del sistema de justicia. El litigante estratega no debe limitarse a repeler los golpes; debe utilizar las herramientas que la propia ley penal provee para evidenciar la mala fe del adversario en preparación de una audiencia inicial o bien en la misma etapa de investigación, esto además de ofrecer datos de prueba en la carpeta de investigación. Denunciar una denuncia falsa, cuando el asunto verdaderamente lo amerita, es el mecanismo más eficiente para preconstituir la prueba que puede poner fin al litigio principal. La mejor defensa siempre será una ofensiva legalmente estructurada. No es fácil, te toparás principalmente con la circunstancia de que esos delitos son contra el Estado, que no eres más que denunciante y que no eres víctima, pero se gana en amparo este tipo de acuerdos de la fiscalía, ya que son delitos pluriofensivos. Además, las consecuencias de algunos de estos delitos pueden ser fatales; por ejemplo, si te imputan un delito sexual (abuso o violación) y eres servidor público, termina tu carrera, se incrementa la pena; etc., les compartiré amparos ganados donde el Tribunal Colegiado ordena se reconozca como víctima.
«El que dice una mentira se obliga a inventar veinte más para sostener la certeza de la primera.» — Alexander Pope.














