JOSÉ ALEJANDRO RAMÍREZ SANTACRUZ

Perito Criminalista y Líder Técnico de Unidad Especializada en Investigación de Homicidios; Doctorando en Ciencias Forenses y Maestrando en Sistemas Integrados de Gestión.

Resumen

Se examina la articulación entre deontología forense y Sistema Integrado de Gestión (SIG) para fortalecer la confiabilidad técnico-científica de los servicios periciales en el contexto del sistema penal acusatorio mexicano. Mediante metodología documental y analítica, con revisión de informes científicos internacionales, estándares ISO, legislación procesal y literatura sobre sesgos cognitivos, se analizan ISO 9001:2015, ISO 21043, ISO/IEC 17020:2026 e ISO/IEC 17025:2017 en la estandarización, trazabilidad, validación metodológica y gestión de riesgos. Se integran cadena de custodia, principio de mismidad, auditoría, control de sesgos cognitivos y defensa del dictamen en juicio oral. Se concluye que el SIG convierte la ética pericial en evidencia objetiva, auditable y técnicamente defendible ante la contradicción probatoria, y se propone su implementación escalonada como estrategia institucional.

Palabras clave: auditoría; cadena de custodia; deontología forense; juicio oral; sesgos cognitivos; Sistema Integrado de Gestión.

Introducción

La consolidación del sistema penal acusatorio en México, bajo el Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP, 2014), transformó la valoración de la prueba pericial. La experiencia del experto conserva relevancia, pero debe acompañarse de procesos documentados, trazables y controlados. Informes internacionales, como los del National Research Council (2009) y el President’s Council of Advisors on Science and Technology (PCAST, 2016), mostraron la importancia de fortalecer controles técnicos, validación metodológica y revisión institucional.

La deontología forense debe traducirse en prácticas verificables: imparcialidad, competencia y diligencia acreditadas por registros, procedimientos y auditorías técnicas. La tesis de este ensayo sostiene que el Sistema Integrado de Gestión (SIG) constituye el mecanismo mediante el cual la ética pericial se convierte en atributo institucional demostrable, generando dictámenes auditables y técnicamente defendibles.

Enfoque

Se empleó metodología documental y analítica. La revisión incluyó bases de datos Scopus, Dialnet y los repositorios del NIST-OSAC y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, con publicaciones de 2006 a 2025. Los criterios priorizaron fuentes con arbitraje sobre confiabilidad probatoria, validación metodológica, gestión de calidad y control de sesgos cognitivos. Se incorporaron normativas ISO, la Guía Nacional de Cadena de Custodia de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia (CNPJ, 2015) y el CNPP. El alcance es conceptual y propositivo: el ensayo no presenta medición empírica, sino un modelo orientado a fortalecer la defensa técnica del dictamen.

Deontología, control del error y principio de mismidad

El perito forense opera bajo el principio de mismidad: debe demostrar que el indicio recolectado, preservado, analizado y presentado en juicio conserva identidad e integridad a lo largo de la cadena de custodia. El artículo 227 del CNPP define la cadena de custodia como el sistema de control y registro aplicado al indicio, evidencia, objeto, instrumento o producto del hecho delictivo, desde su localización, descubrimiento o aportación, hasta que la autoridad competente ordene su conclusión. Sin embargo, casos como el de Brandon Mayfield (U.S. Department of Justice, Office of the Inspector General, 2006), la crisis del laboratorio de Houston (Bromwich, 2007) o las irregularidades del laboratorio de drogas Hinton en Massachusetts (Cunha, 2014) muestran que la eficacia probatoria se maximiza cuando los procedimientos formales se complementan con controles de calidad integrados y verificables a lo largo del proceso.

Dror (2020) identifica que los riesgos de error pericial pueden relacionarse con sesgos cognitivos activados por información contextual no pertinente durante el proceso analítico. La literatura distingue desviaciones intrínsecas, asociadas al método, y extrínsecas, vinculadas con factores humanos u organizacionales. El SIG permite gestionarlas mediante validación metodológica, trazabilidad de decisiones y separación de actividades.

El SIG como materialización de la ética pericial

La convergencia entre deontología y SIG es funcional: la primera establece el marco axiológico del perito; el segundo ofrece la arquitectura para demostrar su cumplimiento. ISO 9001:2015 consolida enfoque a procesos, gestión de riesgos y mejora continua. La serie ISO 21043 ordena el ciclo forense desde la escena hasta el informe y su presentación en juicio, proporcionando vocabulario, criterios de análisis e interpretación de resultados. ISO/IEC 17020:2026 fortalece la imparcialidad y competencia técnica de los organismos de inspección, mientras ISO/IEC 17025:2017 exige validación metodológica y trazabilidad metrológica en laboratorios de ensayo y calibración: ambas normas son complementarias, no equivalentes.

En México, la Guía Nacional de Cadena de Custodia (CNPJ, 2015) establece los criterios de registro, traslado y preservación de indicios. El Acuerdo 6/2025 de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato refuerza estos controles con disposiciones de transferencia, resguardo y trazabilidad documental. Desde el SIG, la cadena de custodia opera como soporte documental de la deontología.

La incorporación de estándares internacionales en ciencias forenses fortalece consistencia, calidad, acreditación y confiabilidad técnica de los servicios forenses (Wilson-Wilde, 2018).

Mitigación de sesgos y defensa del dictamen en juicio oral

El SIG puede incorporar el desenmascaramiento secuencial lineal (LSU), que limita el acceso del analista a información contextual durante la fase técnica (Dror et al., 2015). Las revisiones técnicas ciegas, la separación de funciones y la documentación de criterios analíticos fortalecen la imparcialidad y hacen trazable el razonamiento pericial.

La gobernanza ética exige que la alta dirección asuma responsabilidad verificable sobre imparcialidad, competencia técnica, protección de datos, conflictos de interés y rendición de cuentas. La confiabilidad científica se vincula con confianza pública, derechos humanos y legitimidad institucional.

En juicio oral, el perito no comparece únicamente para defender una conclusión científica. Conforme al régimen de desahogo y contradicción de la prueba pericial previsto en el CNPP, el dictamen puede ser cuestionado respecto del método, validación, cadena de custodia y control de error. Su fortaleza depende de demostrar que proviene de un sistema confiable: registros auditables, procedimientos validados, gestión preventiva de conflictos de interés, revisión técnica y documentación de acciones de mejora. La gobernanza constituye la condición que hace posible esta defensa.

Conclusión

La confiabilidad técnico-científica requiere transitar de la ética declarativa hacia un diseño institucional capaz de controlar el error, preservar la trazabilidad y sostener la legitimidad probatoria. El SIG articulado con las normas ISO, la Guía Nacional de Cadena de Custodia y el marco del CNPP, constituye ese diseño. En este diseño, la deontología opera como marco axiológico de la actuación pericial, mientras que el SIG constituye su mecanismo de verificación empírica y mejora continua. Los estándares internacionales, la GNCC y los controles internos establecen la base técnica para gestionar riesgos, asegurar competencia y reducir sesgos cognitivos; en este sentido, cada institución cuenta con la oportunidad de consolidar y maximizar el alcance real de su eficacia probatoria mediante la adopción decidida de este modelo. Su implementación escalonada, iniciando por la estandarización y la validación metodológica, representa una estrategia viable y de alto valor institucional para instituciones periciales orientadas al fortalecimiento mediante un despliegue progresivo y priorización técnica.

La oportunidad estratégica para las instituciones de procuración de justicia radica en consolidar la transición de la fase conceptual hacia la validación empírica, capitalizando los avances normativos alcanzados. Las líneas de acción proyectan estudios piloto para la implementación de este modelo en laboratorios forenses, evaluando su posible impacto en la defensa técnica del dictamen   y en la gestión de impugnaciones en juicio oral. El binomio Deontología-SIG no solo favorece la auditabilidad de la actuación pericial, sino que consolida a la institución como un referente de justicia científica, transparente y socialmente legítima.

Referencias

Bromwich, M. R. (2007). Final report of the independent investigator for the Houston Police Department crime laboratory and property room. City of Houston.

Conferencia Nacional de Procuración de Justicia. (2015). Guía nacional de cadena de custodia. Gobierno de México.

Congreso de la Unión. (2014). Código Nacional de Procedimientos Penales. Diario Oficial de la Federación. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/CNPP.pdf

Cunha, G. A. (2014). Investigation of the drug laboratory at the William A. Hinton State Laboratory Institute. Office of the Inspector General, Commonwealth of Massachusetts.

Dror, I. E. (2020). Cognitive and human factors in expert decision making: Six fallacies and the eight sources of bias. Analytical Chemistry, 92(12), 7998–8004. https://doi.org/10.1021/acs.analchem.0c00704

Dror, I. E., Thompson, W. C., Meissner, C. A., Kornfield, I., Krane, D., Saks, M., & Risinger, M. (2015). Context management toolbox: A linear sequential unmasking (LSU) approach for minimizing cognitive bias in forensic decision making. Journal of Forensic Sciences, 60(4), 1111–1112. https://doi.org/10.1111/1556-4029.12805

Fiscalía General del Estado de Guanajuato. (2025). Acuerdo 6/2025: Lineamientos técnico operativos para el registro y resguardo de indicios [Documento normativo interno]. FGEG.

International Organization for Standardization. (2026). ISO/IEC 17020:2026. Conformity assessment — Requirements for the operation of various types of bodies performing inspection. ISO.

International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015. Quality management systems — Requirements. ISO. https://www.iso.org/standard/62085.html

International Organization for Standardization. (2017). ISO/IEC 17025:2017. General requirements for the competence of testing and calibration laboratories. ISO.

National Institute of Standards and Technology. (2025). ISO 21043 standards. Organization of Scientific Area Committees for Forensic Science. https://www.nist.gov/osac/iso21043-standards

National Research Council. (2009). Strengthening forensic science in the United States: A path forward. The National Academies Press. https://doi.org/10.17226/12589

President’s Council of Advisors on Science and Technology. (2016). Forensic science in criminal courts: Ensuring scientific validity of feature comparison methods (Report to the President).

U.S. Department of Justice, Office of the Inspector General. (2006). A review of the FBI’s handling of the Brandon Mayfield case. U.S. Department of Justice.

Wilson-Wilde, L. (2018). The international development of forensic science standards: A review.        Forensic          Science       International,   288,     1–9. https://doi.org/10.1016/j.forsciint.2018.04.009

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