Felipe de Jesús y Pedro S Méndez                                    Imágenes: SCR

1a parte

Los científicos están redescubriendo que el aprendizaje de la caligrafía es una herramienta crucial para el desarrollo cognitivo, particularmente para entrenar el cerebro desde el punto de vista relacionado con el rendimiento óptimo. Aprendiendo caligrafía, el cerebro desarrolla una especialización por áreas que integra la sensación, el control del movimiento y el razonamiento. Estudios con tomografías cerebrales revelan que la caligrafía activa áreas del cerebro que no están involucradas cuando se escribe con teclado utilizando herramientas digitales; es decir, existe un beneficio directamente relacionado con la habilidad de razonamiento que se emplea en la escritura. Para escribir con una caligrafía legible se necesita un cierto nivel de control de motricidad fina sobre los dedos, los alumnos deben prestar atención y pensar qué están haciendo y cómo lo están haciendo. Tienen que practicar y activar constantemente áreas específicas para poder ejecutar de manera correcta una buena caligrafía.

En general, muchos de los beneficios de escribir a mano derivan simplemente de la mecánica de trazar letras. Durante un estudio realizado en la Universidad de Indiana y que se publicó en 2019, investigadores analizaron, mediante imágenes de resonancia magnética, a niños pre-alfabetizados de 5 años de edad antes y después de que fueran instruidos en el aprendizaje de la cursiva. En aquellos niños que habían practicado a mano la escritura, la actividad neuronal fue mucho más destacada y similar a la de los adultos que en aquellos niños que simplemente observaron las letras. El “circuito de lectura” en el cerebro, el circuito de áreas asociadas que se activan durante la lectura, se activó al trazar caligrafía, no así al escribir sobre el teclado. De la misma manera, esta investigación demostró que escribir letras en un contexto significativo, contrapuesto al de sólo dibujarlas, activa de forma más sólida diversas áreas en los dos hemisferios. Al aprender caligrafía, incluso si se trata de la escritura en mayúsculas, el cerebro de un niño deberá:

  • Distinguir cada trazo respecto a otros.
  • Aprender y memorizar el tamaño adecuado, oblicuidad de la forma global y la característica detallada de los rasgos de cada letra.
  • Desarrollar habilidades de categorización.

La       caligrafía        cursiva,           trae consigo  aún     más beneficios que la escritura en mayúsculas o        de        molde, ya        que     los movimientos son más difíciles, las letras menos estereotipadas y       la         necesidad      del reconocimiento visual crea una mayor variedad de formas de representar las letras. Además, la caligrafía es más rápida y más            atractiva         para los estudiantes ya que les da un mayor    sentido           de        estilo personal y pertenencia. La caligrafía cursiva, permite percibir visualmente cada palabra como un todo.  Esta percepción de las palabras como unidades separadas dentro de oraciones o párrafos evita la tendencia a efectuar una escritura          corrida            (en carro), es        decir   a          escribir           sin       los       espacios correspondientes entre palabra y palabra.

Favorece también la velocidad de la escritura, las evidencias experimentales revelan que la caligrafía es más benéfica que la escritura imprenta, por el hecho que los movimientos favorecen la fluidez y el dinamismo de los trazos.

Se retiene mejor en la memoria, dado que constituye una respuesta motora continua, mientras que la escritura imprenta constituye una respuesta motora discontinua.

La escritura, otorga una calidad de personalidad única, que refleja las particularidades y carácter del individuo en forma matizada y fina.  La caligrafía, caracteriza a una persona tal como el tono y timbre de su voz o su modo de caminar.  Cada uno es capaz de reconocer su letra y la de sus conocidos, en cambio, la letra de imprenta o la escritura a máquina no satisfacen esta expresión excepcional de la persona.

Por citar un ejemplo, la caligrafía cursiva, que permite una mayor velocidad escribana, presenta las siguientes ventajas:

  • Mayor rapidez pues no se levanta el lapicero con tanta frecuencia como en los otros códigos de escritura.
  • Mayor unidad de significación: al escribirse las letras unidas, la captación del sentido es más sencilla que si fuera escritura no ligada.
  • Permite un sistema de escritura más individualizado: los niños adquieren más rápido un sistema de escritura más personalizado y único.

Los beneficios de la caligrafía para los niños

La revista Journal of Learning Disabilities dedicó un estudio a comprobar de qué forma interactúan el lenguaje oral y escrito con la atención y habilidades “de función ejecutiva” en niños del cuarto al noveno grado, es decir, de 8 a 13 años. Estas capacidades son las que posteriormente ayudarán a los menores a la hora de planificar y tener una mente que pueda realizar conexiones más complejas entre distintos tipos de conceptos, como parte del estudio, se concluye que la escritura a mano:

  1. Mejora la atención y la comprensión. Al escribir a mano se involucra de manera más activa a la mente, lo que ayuda a los niños a prestar más atención y comprender mejor el lenguaje escrito.
  2. Mejora el rendimiento escolar. En otro estudio realizado por The Journal of Early Childhood Literacy se comprobó cómo podía influir una buena caligrafía en el rendimiento escolar partiendo de una premisa: “los niños con buena letra pueden obtener mejores notas ya que su trabajo es más agradable de leer para los profesores; por su parte los niños que tienen dificultades para escribir son conscientes de tienen concentrarse más de la cuenta para formar las letras, así que el contenido del curso se ve perjudicado”.

La palabra, compromete; la escritura, condena

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