MVZ. Jonathan Ancona Ramos
Egresado FES Cuautitlán UNAM. 12 años ejerciendo en la práctica profesional privada.
Como hemos venido platicando en columnas anteriores, la salud de nuestro cachorrito es primordial, por lo cual, hoy te vengo a platicar a grandes rasgos las principales enfermedades en cachorritos y como podría prevenir para que no se enferme mi nuevo compañero.
En el capítulo de hoy hablaremos de una de las principales enfermedades que ponen en riesgo la vida de nuestro cachorrito, la tan terrible enfermedad llamada “PARVOVIRUS”.
Ingresa al consultorio cachorrita de dos meses y medio, la compraron por medio de internet, les comentaron que tenía una vacuna y que la habían desparasitado, el carnet no coincidía con las fotos que le habían enviado antes de comprarla, pero en general “COCO” tenía buen estado de ánimo y clínicamente estaba bien, aunque presentaba un abdomen muy abultado y lesiones en piel, a los 3 días inicia con diarrea con sangre, pero aun comiendo muy bien, posteriormente inicia con vómito, anorexia y decaimiento además de dolor abdominal, se realiza prueba rápida de antígeno para parvovirus y sale positiva, a pesar de que se le dio tratamiento, lamentablemente no logro recuperarse y falleció.
Parvovirus, es una enfermedad viral gastrointestinal, altamente contagiosa, que afecta principalmente a perritos no vacunados, la cual se adquiere fácilmente a través del contacto directo oronasal con el excremento de un perrito contagiado o con fómites contaminados con el virus, en ocasiones puede llegar a ser un portador sano el que libera el virus sin presentar ninguna signología.
El periodo de incubación puede ser de 4 a 7 días, posteriormente el virus viaja al tejido linfoide de la orofaringe, después llega al epitelio intestinal, donde las criptas son destruidas y necrosado el epitelio del intestino delgado, por lo cual se presentan las diarreas sanguinolentas, alterando la función del tejido linfoide y medula espinal, provocando que esta enfermedad se vuelva sistémica.
Cabe mencionar que esta enfermedad también puede llegar al útero y para una perrita gestante que no tenga anticuerpos sobre esta enfermedad, podría transmitirlo al cachorrito antes de nacer o si se infecta durante el parto puede ser que en cuanto nazcan los cachorritos también se lleguen a enfermar y en estos animalitos pueden llegar a presentar problemas cardiacos o neurológicos principalmente, sin llegar a presentar signología digestiva.
Los perritos que se infectaron pueden liberar el virus en el excremento justo unos días antes de que presenten la signología de la enfermedad, durante la enfermedad y hasta 10 días después de que se recupere clínicamente, por esto es muy importante lavar y desinfectar adecuadamente la zona donde haya estado algún perrito enfermo.
Los signos clínicos que podemos encontrar principalmente en nuestro paciente son depresión, fiebre, anorexia, vómitos, diarrea con o sin sangre, deshidratación, dolor abdominal entre otros más.
En el diagnostico nos basamos mucho en la historia clínica y los signos clínicos, para confirmar el diagnóstico podemos realizar una prueba rápida de antígeno específico para parvovirus, que se realiza con excremento o una prueba de PCR.
Tratamiento específico para esta enfermedad no lo hay, pero nos enfocamos en todo lo que se provoca con el virus, como la deshidratación y las infecciones secundarias, los más recomendable es que se hospitalice el paciente y se aplique fluidoterapia y antibióticos intravenosos, además de poderle brindar un soporte nutricional, algo que les beneficia bastante y que es fundamental para que sobreviva el cachorrito es la administración de plasma, ya que nos va a ayudar a reponer los anticuerpos y a mejorar la respuesta inmune.
El pronóstico es reservado, ya que depende de muchos factores como la edad del paciente, raza, tiempo en que se tarde en iniciar el tratamiento una vez que inicien los signos clínicos, los perros que presentan la enfermedad y fueron vacunados tienen un mejor pronóstico. En general un perrito que no recibe tratamiento tiene una alta tasa de mortalidad, pero con tratamiento la supervivencia es alta.
Por último, para la prevención es esencial la vacunación, se puede iniciar a partir de las 6 a 8 semanas de edad, con 2 refuerzos más, con intervalos de 15 días entra cada vacuna. Para las perritas destinadas para cría se recomienda vacunarla antes de la monta, para que genere anticuerpos y los pueda transmitir a los cachorritos a través del calostro, que es de suma importancia que lo reciba desde las primeras horas de vida.
En conclusión, la vida de nuestra mascota depende al 100% de nosotros como propietarios, es mejor hacer un gasto en medicina preventiva que gastar más dinero en medicina curativa, aparte del sufrimiento que se le genera a la mascota y que muchas veces no se logra el objetivo de sanarlo, mejor no sacar a nuestro perrito a la calle hasta que tenga completo su esquema de vacunación.
Correo: mvz.jonh.ancona08@gmail.com














