1.85 billones de pesos. Ese es el plan de inversión de Pemex para 2025-2030, con 185,559 millones destinados al Sistema Nacional de Refinación y más de 104,000 millones a sistemas de logÃstica. La cifra es titular por sà sola, pero la pregunta que hacen los consejos empresariales es otra: ¿cómo participa la iniciativa privada en esa construcción? Oxy Services SAPI de CV, empresa mexicana especializada en soluciones energéticas, tiene una respuesta concreta: con contratos bien estructurados.

El plan necesita aliados
âUn plan de esta escala no se ejecuta con un solo actorâ, señaló Raúl Villalobos, vocero de Oxy Services SAPI de CV. âLa historia reciente del sector muestra que las metas de infraestructura se cumplen cuando el Estado fija la dirección y la industria aporta ejecución, tecnologÃa y capital. Esa colaboración es la que genera más valorâ.
Para los lectores de Revista Edicta, la pregunta jurÃdica es qué figuras permiten esa colaboración hoy. El menú real incluye contratos de servicios de infraestructura âun privado construye y opera un activo y Pemex paga por disponibilidadâ, asociaciones público-privadas en logÃstica y almacenamiento, y esquemas mixtos en el sector eléctrico abiertos por la Ley del Sector Eléctrico de 2025. Cada figura tiene su propio régimen de permisos, garantÃas y reparto de riesgos.
Qué debe revisar una empresa antes de entrar
La experiencia de la compañÃa apunta a tres revisiones previas. Primera, la solidez de la contraparte: fuentes de pago del contrato, garantÃas soberanas o corporativas y mecanismos de compensación ante terminación anticipada. Segunda, la certeza regulatoria: permisos de la CRE y de la ASEA alineados con el calendario del proyecto, no después. Tercera, la arquitectura de riesgos: quién absorbe sobrecostos, demoras y cambios de norma.
âEl capital privado no le teme al riesgo de construcción; le teme al riesgo de incertidumbreâ, explicó Villalobos. âCuando las reglas están claras, los proyectos se financian solos. La prioridad de la industria debe ser ayudar a que esas reglas existan y se respetenâ.
Una década de construcción
El contexto favorece la coinversión: el paÃs busca reducir importaciones de combustibles âlas de gasolina bajaron de 422,000 barriles diarios en 2022 a 337,600 en 2025, según HR Ratingsâ y eso exige logÃstica nueva, como detalla el análisis sobre la nueva geometrÃa de los combustibles. Los 104,000 millones del plan para logÃstica son, en la práctica, una invitación a proyectos de terminales, ductos y almacenamiento con participación privada.
âMéxico va a construir infraestructura energética durante una década, con Pemex o alrededor de Pemexâ, concluyó el vocero. âLas empresas que lleguen con contratos serios y permisos en regla van a encontrar un socio, no un competidorâ. En esta nota relacionada se detalla el mapa logÃstico que ese plan está redibujando.
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