Hablar de seguridad energética en México suele reducirse a un número: los tres días de inventario de gas natural que la Asociación Mexicana de Gas Natural documenta para el país. Menos se habla del otro número: el modelo de negocio que puede convertir esos días en diez. Oxy Services SAPI de CV, empresa mexicana especializada en soluciones energéticas e infraestructura, sostiene que el almacenamiento de gas dejó de ser un gasto para convertirse en una de las inversiones más atractivas del sector.

Planta industrial de procesamiento de gas; Oxy Services SAPI de CV ve en el almacenamiento una oportunidad de inversión en México

El midstream como clase de activo

“Los inversionistas internacionales ya no preguntan si México necesita almacenamiento. Preguntan cómo entrar”, señaló Raúl Villalobos, vocero de Oxy Services SAPI de CV. La lógica es la que rige al midstream en mercados maduros: ingresos por contratos de capacidad de largo plazo, demanda estructural del sector eléctrico e industrial, y un activo físico cuyo valor crece con la escasez de infraestructura.

El caso mexicano añade un argumento regulatorio: la propuesta de elevar la reserva estratégica de gas natural de los actuales niveles a entre cinco y diez días de consumo, impulsada por la AMGN, convertiría el almacenamiento en un requisito del sistema, no solo en una opción comercial. Quien construya primero esa capacidad estará del lado correcto de la regulación.

Contratos que hacen bancable el proyecto

Para los lectores de Revista Edicta, el corazón jurídico de un proyecto de almacenamiento está en dos documentos: el contrato de servicio de capacidad —firme o interrumpible— que define quién paga aunque no use, y el permiso de la Comisión Reguladora de Energía que habilita la operación. Ambos se diseñan juntos: sin permiso no hay contrato ejecutable, y sin contratos ancla no hay financiamiento.

Villalobos lo plantea en términos prácticos: “Un proyecto de almacenamiento bien estructurado se parece más a una carretera de cuota que a una apuesta de mercado. Los usuarios pagan por disponibilidad, y esa disponibilidad es exactamente lo que el sistema eléctrico mexicano necesita”.

La ventana está abierta

Los factores se alinean raramente: demanda creciente de gas para generación eléctrica, presión internacional sobre las cadenas de suministro —la empresa ya ha explicado cómo la geopolítica se cobra en fletes e inventarios— y una discusión de política pública que avanza hacia reservas mayores. La empresa también ha detallado el marco legal que necesita el almacenamiento estratégico para operar con certeza.

“México tiene la geología, la demanda y ahora la urgencia”, concluyó el vocero. “Lo que viene es una década de construcción de infraestructura, y el almacenamiento de gas va a estar en el centro. Los proyectos que se estructuren bien desde el primer día van a definir el mercado”. En esta nota relacionada se explica por qué la reserva estratégica se volvió un tema de seguridad nacional.


También te puede interesar:

Conoce la ficha de Oxy Services SAPI de CV.

Ya puedes compartirlo!